IPC es la abreviatura de Índice de Precios al Consumidor, Índice de Precios de Consumo o Índice de Precios al Consumo (CPI en inglés).
Es un índice en el que se cotejan los precios de un conjunto de productos (conocido como "canasta" o "cesta") determinado sobre la base de la Encuesta continua de presupuestos familiares (también llamada Encuesta de gastos de los hogares), que una cantidad de consumidores adquiere de manera regular, y la variación con respecto del precio de cada uno, respecto de una muestra anterior. De esta forma se pretende medir, mensualmente, la evolución del nivel de precios de bienes y servicios de consumo en un país.
Todo IPC debe ser:
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representativo (que cubra la mayor población posible)
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comparable (tanto temporalmente como espacialmente, o sea con otros IPC de otros países)
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fiable
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preciso
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congruente (con otras estadísticas del mismo país y con el IPC de otros países de la región)
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útil
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oportuno (que su fecha de publicación sea lo más temprana posible).
Cuando se diseña, se establecen unas directrices, de forma que cualquier decisión que se adopte a la hora de establecer la muestra y el contenido metodológico debe ir encaminada a conseguir su objetivo.
Este análisis se usa en economía para determinar si la economía de un país determinado va en proceso de inflación (subida de precios) o deflación (bajada de precios), y en qué grado.
El período base es aquél para el que la media aritmética de los índices mensuales se hace igual a 100.
El año 2001 es el periodo base del nuevo sistema en vigor en la Unión Europea: esto implica que todos los índices que se van calculando posteriormente estarán referidos a este año.